Sí era el Paraíso. Cap. V - 7

 Capítulo V: Una península en aguas tempestuosas

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Ingreso: 08 nov 2024 l 00:33


<<La verdad, y más en los tiempos de desinformación y evasión de la realidad que vivimos, será más impactante y difícil de aceptarla, en la medida en que se le permita crecer a expensas de nuestros ensimismamientos y hermetismos; y sea ese peso acumulado y no un sentido diligente de alerta, lo que nos despierte, sin olvidar que hay un conteo de tiempo que corre paralelo al carril de nuestras indecisiones>>


<<Seamos claros, e insisto, la amenaza del cambio climático está allí, y el hecho que nos sumemos al silencio de quienes teniendo el deber de liderar las políticas de transición energética y adaptación a sus efectos, y no lo hacen, no va a hacer que esta desaparezca. Y es que no es solo esa parálisis la que nos hace perder un tiempo valioso para generar un proyecto de resiliencia acorde a los niveles de emergencia que nos plantea el clima en su evolución, sino que se exacerba la amenaza al dejar todo el peso de la economía a la sobreexplotación de recursos naturales, con la consiguiente amenaza de degradación y envenenamiento de suelos y aguas, que junto a las migraciones masivas serán a su vez, focos de conflicto a medida que la crisis climática escale. Si a esto le sumamos una ineficiencia en el manejo económico, el maquillaje de cifras y la inclusión de políticas represivas que coerzan una capacidad de expresión, fundamental para la generación del compromiso ciudadano, todo resulta nuboso, como las enormes áreas consumidas por los incendios forestales recientes, otra vez, a causa de las sequías exacerbadas por el calentamiento global>>.


<<La variabilidad de las áreas de incidencia de la crisis climática es por ahora una buena señal, de que estamos a tiempo de revertir las cosas. Por lo tanto, si bien no hay motivo para la desesperanza, tampoco podemos permitirnos actitudes que le hagan el juego al negacionismo en su batalla para promover la indiferencia en la sociedad, digámoslo abiertamente: porque ellos defienden intereses subalternos de la poderosa industria del petróleo y sus múltiples derivados, la cual es antepuesta a cualquier cometido altruista, incluída la supervivencia humana. El tema del calentamiento global es una realidad y el auge de las redes sociales deben servir también para crear conciencia climática en la población y protegerla no solo de la desinformación, sino también de esa maquinaria de distracción que enajena, cuando la idea en adelante debe ser centrar  la vida como perspectiva futura, con una ciencia marcando el ritmo de nuestra evolución; pero por supuesto, no sin antes haber asegurado nuestro paso fortuito en ese todo denominado existencia>>


<<Y todo nace en esa suerte de cliché en la cual se intenta encapsular el fenómeno climático: el ecologismo. Un ecologismo mal entendido como obstruccionista y abstracto, de una realidad que nos dice que los recursos naturales hay que explotarlos. El problema es a qué precio>>. 


<<En ese orden de cosas, el dato que todos merecemos y estamos obligados a conocer, para tener claro de esa incumbencia que necesitamos despertar si queremos dar inicio a una verdadera campaña por la vida, es lo más reciente emitido por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la entidad más acreditada para brindar este tipo de data, pues es su función hacer un seguimiento pormenorizado de la evolución climática. El 2023, la temperatura global promedio -considerado el año más caliente de la historia-, alcanzó la preocupante cifra de 1,45 grados Celsius, teniendo en cuenta que la temperatura base que se ha trazado la COP de París es de no sobrepasar el 1,5 grados Celsius para 2030. La buena noticia es en todo caso, que como se trata de evoluciones cíclicas, una verdadera muestra debe basarse en un promedio obtenido durante un tiempo prudente que haga más fidedigna la muestra, en este caso una década. Así, la media global hallada entre los años 2014 y 2023, se reduce a una cifra más manejable de 1,2 grados Celsius, sin olvidar por cierto, que desde 2016 la temperatura de la Tierra no ha cesado de aumentar de manera exponencial y es a partir de esas fechas que la medias globales serán más representativas de esta evolución>>.


<<También hay que ser conscientes de que los efectos del sobrecalentamiento global producto del consumo descontrolado del petróleo, no es algo que llegará como una ola de tsunami a destruirlo todo, ni su saldo será un estado de desolación a partir de la cual dar inicio a un proceso de reconstrucción con los sobrevivientes. Esa es la parte terrible de la historia: no habrá final en el significado estricto de la palabra, mucho menos espacio para el reinicio, una vez que se haya sobrepasado los 2 grados Celsius el promedio global de la temperatura -una medición tomada a partir del inicio de la era industrial en 1880-, cuando se haga inmanejable cualquier intento de estabilización, aun si se alcanzara recién a partir de entonces, índices más aceptables de contaminación. Será algo así como intentar frenar en una pendiente y con el suelo resbaladizo>>.


<<Es por eso que, tratándose de un problema de gran complejidad, no es algo cuya iniciativa dependa solo de quienes estén a la cabeza de los gobiernos, cuyas convicciones o incompetencias en el mejor de los casos, sin una presión mediática de por medio, pretenderán una gestión sin complicaciones. Esa etapa quedó atrás, muy atrás, cuando instalamos en nuestro consciente la idea de algo abstracto respecto del término Cambio Climático. Un hecho distante que el pasar del tiempo y el cumplimiento de los plazos, acaso lo diluyera, y al no incorporarlo como algo esencial en nuestra lista de prioridades, tampoco presionamos para incluirlo en el debate público>>.


<<Tan es así que si algún quinquenio presidencial se ocupó algo del tema, incluso permitiendo la realización de una Cumbre Climática Global en el Perú (la COP 20 de 2014), fue uno de esos males menores con cuya elección nuestro país se libró del primer intento de incursión por la vía legal, de ese mal mayor que desde entonces, asola una y otra vez nuestro derecho a un país viable, centrado en la búsqueda de prosperidad y progreso de sus gentes. La inseguridad ciudadana en total descontrol, que hoy mas que nunca nos demuestra la crisis moral en la que ha caído la política actual, nos señala inequívocamente, esa relación mal mayor, conservadurismo, ineptitud, y un egoísmo generacional de un negacionismo obtuso cuyo blanco principal ha sido centrado en el futuro de las generaciones venideras, es algo que nunca debemos olvidar>>.


<<Por lo tanto, en medio de esos dos flancos que amenazan el futuro de la humanidad, y en aras de volver a centrarnos en las verdaderas prioridades que necesitamos como sobrevivientes en proceso, y partiendo del hecho que nos hallamos en una etapa intermedia de una variabilidad climática que si no tuviéramos ese historial de deterioro escoltando cada aumento paulatino de la temperatura global, diríamos desde el análisis superficial y malintencionado de aquel que al no poder subordinar la ciencia a sus querencias y sortilegios, apela a la ocurrencia: "ya ven, el cambio climático no existe", en referencia a que esta vez, a nosotros nos tocó un año relativamente más tranquilo que el 2023. De nuevo, el clima está alterado señores y jugará cada vez más entre la tensa calma y la imprevisibilidad, solo veamos lo que pasó en Valencia, España, con un aluvión que provocó más de 300 víctimas mortales, incluyendo a los desaparecidos>>.


<<Sin embargo aquello que debería ser centro de debate político efervescente hoy, merece tal nivel de silencio en las altas esferas del poder, o desagravios gratuitos al denominar los eventos catastróficos como "anomalías" supuestamente unilaterales del contexto climático global, que diera la impresión que se estaría apostando por un milagro que una mañana soleada de primavera nos diga que todo no era más que un mal sueño>>.


<<Lamentablemente la realidad nos dice lo contrario: todo está concatenado a un estado de cosas alterado y convulso. Y no, no será un castigo divino, por si se está pensando en acudir a las cadenas perezosas de oración como medio de salir de las crisis cuando la amenaza ascienda a niveles de inmanejabilidad. Cómo podría Dios pensar siquiera en arrebatarnos algo tan precioso como es la vida que, aun cuando sus hijos más descarriados se empeñen en devastarla, algunos de ellos por omisión, seguramente su solo diseño le haya merecido mucha ilusión. ¿Y lo haga destruyendo un lugar apto para esa fecundación hasta hoy único en el universo? En todo caso, si el problema son sus habitantes “inteligentes”, ¿no sería más fácil dejar que se extingan solos -hasta hoy lo han hecho bien en ese cometido-, a la espera de algún nuevo tipo de vida más evolucionada y consciente?. En el trayecto -ya se vivieron escenas esperanzadoras durante la pandemia-, la flora y la fauna serían las más gananciosas. ¿Además, qué sentido tendría un castigo masivo en el cual, pecadores o no, todos paguen por igual, si habrá un juicio final que se supone será personalizado?>>.


<<Por la apatía que merece para las autoridades la necesidad de prevención, pareciera que la más reciente crisis del Niño global de hace un año hubiese acaecido un siglo atrás; o que el sobre calentamiento global sea un tema que se haya iniciado ayer o hace diez años, y que hubiera tiempo suficiente para debatirlos mas adelante -léase, para seguir postergándolo-. Es lo que nos ha llevado a la situación de amenaza que vivimos hoy, postergarlo todo una y otra vez. Son decenios tras decenios que la comunidad científica viene advirtiendo de los peligros a los que se expone al planeta, de no dar un giro hacia el uso de los combustibles alternativos por los fósiles contaminantes, pero seguimos pensando en una volátil transición sin metas determinantes. Son esos intereses y lobbies de la gran industria petrolera, junto al tema ideológico ultraconservador que niega todo aquello que amenaza a esos intereses mutuos -porque nada es gratuito en esa simbiosis destructiva-, lo que nos han llevado a la situación actual, de un deterioro del clima cada vez más inmanejable, y un cambio de matriz energética hacia energías renovables tardío, y cada vez con menor espacio para la adaptación>>


Los colores de la vida

<<Los polos, los mares y los bosques tropicales, grábense estos tres colores clave de la vigencia de la vida en el universo: el blanco, el azul y el verde, todos colores intensos, únicos en nuestra galaxia; todos grandes reguladores del clima en la Tierra. Estos últimos con esa alfombra verde evitando la erosión y la degradación de los suelos, y con la evaporación y la condensación, garantizando la sostenibilidad del ciclo del agua a través de las lluvias y la afluencia de los ríos para el resto del territorio, así como el equilibrio de la temperatura con las zonas áridas; sin mencionar toda esa capacidad de conversión de CO2 en oxígeno, que si no existiera esa función vegetal, la Tierra sería un planeta inhabitable más en el Sistema Solar. Todos estos colores sin embargo, incluídos el blanco de los polos y el azul de los mares, blancos de ataque de estas alianzas por la devastación, tantas veces promovidas desde la incapacidad de generar alternativas productivas por los propios estados, como nos consta a nosotros los peruanos>>.


<<El caso de la Amazonía es trágicamente relevante, con unos legislativos y ejecutivos dando carta blanca a la deforestación y a la actividad extractiva legal e ilegal, que en el contexto de emergencia que vivimos, es un crimen. Idénticamente grotescos en el Perú de hoy como en el Brasil de Bolsonaro, y si Trump fuera parte del vecindario amazonense, que nadie dude que este sería el jinete en jefe de los del apocalipsis. Lo cual, en contraposición de la paleta tricolor de la vida, pinta a la ultraderecha de ese color baldío de la destrucción y el nulo apego al futuro como especie humana>>.

 

<<Volviendo una vez más al juego estético de los tres colores beneficiosos para la supervivencia, los polos, unos verdaderos factores de enfriamiento de la Tierra con su proceso de reflexión de los rayos solares, también en un proceso intensivo de derretimiento, al tener a los vientos, sus verdaderos cómplices con quienes realizar su función, también sufriendo ante el embate del calentamiento. La Antártida y sus vientos anticiclones destinados a equilibrar las temperaturas de los mares enfriando las corrientes cálidas que llegan desde el Ecuador en el Pacífico, hoy pierden fuerza ante estos últimos. Por el norte, las 'Corrientes en chorro' un circuito de aire helado llegado desde el Ártico, que a unos 10 mil metros de altura se encarga de enfriar los vientos cálidos llevados hacia el norte desde del Ecuador, pierde igualmente poder ante el avance implacable del calor. Todo un sistema autosostenible de regulación quebrado por el excesivo aumento de temperatura, que el efecto invernadero -que evita que los rayos solares que ingresan a la tierra, reboten y vuelvan al espacio-, causado por la contaminación, ha acentuado y ha llevado a que se eleve, según estudios recientes, hasta picos de hasta 3°C por encima de la era preindustrial en el Ártico. Lo cual suma un factor primordial en la aceleración del calentamiento global, pero también de un deshielo imparable, acrecentando el riesgo de inundación de naciones enteras situadas en zonas con niveles por debajo del nivel del mar>>.


Sigue: el tercer día…


Por: Rodrigo Rodrigo


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30/09/23 | 20:55 ¿PORQUÉ NO LO DEJAN SOLO, SI LES QUEDA ALGO DE DIGNIDAD


LE DIERON UN MICRÓFONO CUANDO CORRESPONDÍA PONERLE LAS ESPOSAS
Que vergüenza, Biden y Harris felicitan al criminal Netanyahu por desatar un polvorín en Oriente Medio. Claro, como ellos le abastecen las armas y municiones, no existe posibilidad alguna que le vaya mal, después de todo, la armada gringa está ahí, por si las cosas no salieran como ellos planean. Entonces resulta que la guerra no es de Netanyahu, es de Biden, de Harris, de Trump y de toda esa hipocresía bipartidista norteamericana prepotente que se cree dueña del mundo.
¡SOLO RECUERDA G I JOE, LOS TIEMPOS DE HOY, YA NO SON MÁS LOS DE IRAK! Sería inútil pedir a EEUU que dejen solo a la hiena, porque sabemos que no lo van a hacer, sin más armas ni pertrechos, mucho menos esos barcos y aviones desplegados en la zona de conflicto que solo alimenta su sed de sangre: pero serviría para menguar un tanto, esa aversión que el llano del mundo ha desarrollado por EEUU, en proporción similar al sentimiento de rechazo que genera Israel.